La provincia agota sus reservas anticíclicas y recurre a la refinanciación para sostener salarios y gastos.

El gobierno de Tucumán, liderado por Osvaldo Jaldo, reveló que la deuda pública asciende a aproximadamente $153.000 millones, equivalente al 3% del presupuesto provincial. Esta situación ha llevado a la administración a utilizar refinanciaciones para cubrir gastos operativos y salarios tras agotar el Fondo Anticíclico.
El ministro de Economía, Daniel Abad, indicó que la mayor parte de la deuda proviene de un financiamiento de $80.000 millones del Banco Macro y $55.190 millones del Banco Nación. A pesar de que el endeudamiento se considera manejable, la estrategia de refinanciación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y el impacto en áreas críticas como salud y educación.
Con recortes de hasta el 20% en diversas partidas y una inversión de capital que representa solo el 2,3% del gasto ejecutado, la provincia deberá justificar el uso de su deuda. Los próximos informes trimestrales serán clave para evaluar si se ha logrado reducir el pasivo o si se han profundizado los ajustes en organismos descentralizados.


