Expectativa en el entorno karinista ante la reforma electoral, mientras otros sectores del oficialismo se muestran escépticos.

A medida que octubre llega a su fin, el Gobierno argentino enfrenta posiciones encontradas sobre la reforma electoral y las negociaciones con gobernadores aliados. La incertidumbre crece respecto a los plazos para avanzar en el Congreso.
Desde el equipo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, hay optimismo por el diálogo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los representantes provinciales, aunque los radicales, liderados por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, son los más reticentes a respaldar la eliminación de las PASO.
Si bien en Casa Rosada esperan que el respaldo del PRO siga al de los radicales, algunos sectores advierten que si el Senado no emite dictamen pronto, la estrategia electoral deberá replantearse. La presión aumenta con el cierre de sesiones ordinarias el 30 de noviembre, y la posibilidad de suspender las PASO se complica ante el riesgo de judicialización.


