El Gobierno enfrenta tensiones con el grupo de Eurnekian por la extensión de concesiones aeroportuarias.

El Gobierno de Javier Milei se encuentra en una encrucijada respecto a la concesión de Aeropuertos Argentina 2000, que busca extender su control sobre 35 terminales aéreas hasta 2056. Las diferencias giran en torno a la justificación de inversiones por US$ 600 millones y la duración del contrato.
Mientras la empresa argumenta que necesita la extensión para financiar las obras prometidas, el Estado exige garantías anuales y vincula cualquier renovación a la ejecución de dichas inversiones. Las negociaciones se complican tras la anulación de un preacuerdo de 2020 que contemplaba una renovación por 30 años.
El debate también incluye la tasa de rentabilidad del 16,45% que actualmente posee la concesionaria, considerada exorbitante por el Gobierno. La incertidumbre en la resolución de este conflicto podría demorar las inversiones necesarias para modernizar la infraestructura aeroportuaria y afectar la viabilidad del servicio.


