El descenso de temperaturas pone en riesgo a los adultos mayores, quienes requieren cuidados especiales.

Con el frío, los adultos mayores enfrentan un mayor riesgo de complicaciones de salud. A medida que envejecen, su capacidad para regular la temperatura disminuye, lo que puede ser peligroso, especialmente para quienes padecen enfermedades crónicas.
El Dr. Washington Burgos, médico clínico, advierte que la falta de respuesta del organismo al frío puede manifestarse en síntomas sutiles como confusión o somnolencia, lo que hace esencial la atención médica ante cualquier cambio.
Es fundamental mantener el hogar cálido, usar ropa adecuada y promover hábitos saludables, como una dieta equilibrada y la ingesta constante de líquidos, para prevenir complicaciones durante el invierno.


