El presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, critica duramente el arbitraje tras la caída de su equipo ante River.

El presidente Daniel Vila no ocultó su enojo tras la derrota de Independiente Rivadavia por 3-1 ante River, expresando que el árbitro Nicolás Ramírez fue un «bandido» que inclinó la cancha en su contra.
Vila exigió que Ramírez no dirija más a su club y arremetió también contra Federico Beligoy, director nacional de arbitraje, señalando que las decisiones arbitrales afectan el trabajo del equipo.
Las quejas sobre el nivel de arbitraje en el fútbol argentino se multiplican, con reclamos similares de otros clubes como Vélez y Lanús, evidenciando un clima de tensión en el ámbito futbolístico.


