Las exjefas de ANMAT bajo la lupa por su papel en la crisis del fentanilo adulterado.

La investigación por el fentanilo adulterado avanza con las declaraciones de Nélida Agustina Bisio y Gabriela Mantecón Fumado, exfuncionarias de la ANMAT, quienes fueron liberadas tras prestar declaración ante el juez Ernesto Kreplak.
Las indagatorias sugieren que el ministro de Salud, Mario Lugones, estaba al tanto de las decisiones sobre los laboratorios implicados, y se sospecha que las exfuncionarias brindaron cobertura a entidades que no cumplían con los estándares de seguridad, poniendo en riesgo vidas humanas.
Los chats revelados muestran que existía conocimiento sobre irregularidades y preocupaciones económicas, mientras que la salud pública pasaba a un segundo plano. La fiscalía sostiene que sus decisiones contribuyeron a la producción y distribución del fentanilo contaminado, que dejó casi un centenar de muertos.


