La genética se convierte en una aliada clave para la medicina preventiva y personalizada.

La medicina anticipatoria ya no es una promesa futura, sino una realidad que permite mejorar la calidad de vida mediante la lectura del ADN. Hoy, la ciencia puede identificar más de 600 enfermedades genéticas y personalizar el cuidado de la salud a partir del genoma de cada persona.
Adrián Turjanski, investigador del CONICET, enfatiza que la prevención debe ser prioritaria en la salud. Gracias a avances como la farmacogenómica, es posible ajustar tratamientos y evitar efectos adversos, lo que resulta en una atención más efectiva y económica.
Además, los tests genéticos ofrecen recomendaciones prácticas sobre nutrición, ejercicio y descanso, optimizando así el bienestar general. Más de 100 millones de personas en el mundo ya se han realizado pruebas genéticas, y es crucial que estos avances se implementen éticamente, brindando poder al ciudadano.


