Las exportaciones agropecuarias alcanzan récords, pero una paritaria estancada afecta la operativa en puertos clave.

Entre enero y julio de 2026, el sector agroexportador facturó $25,42 billones, un incremento del 51,5% respecto al año anterior, impulsado por el aumento en el volumen de exportaciones y el tipo de cambio. Sin embargo, esta bonanza se ve amenazada por una negociación salarial estancada entre la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y el sindicato URGARA.
Las partes mantienen abierta la paritaria desde hace semanas, sin llegar a un acuerdo, en medio de una conciliación obligatoria que rige desde el 19 de agosto. La disputa gira en torno a las horas extraordinarias, con el gremio negándose a realizarlas, lo que la CPPC considera una medida de fuerza encubierta.
A pesar de una oferta del 31,99% por parte de la CPPC, la diferencia con el reclamo gremial es de solo tres puntos porcentuales, lo que genera malestar en el sector agroexportador. La situación en el puerto de Bahía Blanca se complica con demoras en los accesos, afectando los compromisos de embarque en un momento crítico para la cosecha.


