La reciente cadena nacional del presidente Milei captó la atención con un rating de 24.8 puntos, pero reveló un inesperado cambio de hábitos en la audiencia.

El discurso presidencial, que se emitió obligatoriamente por todas las señales de televisión abierta, comenzó con un sólido 28.5 puntos de rating, pero fue perdiendo espectadores, cerrando en 23.6 puntos.
Sin embargo, lo más sorprendente ocurrió en la TV paga, donde la audiencia se volcó a canales de películas y series, aumentando de 18.7 a 22.2 puntos después del discurso, evidenciando un claro desinterés por el mensaje oficial.
Este fenómeno sugiere que una parte significativa del público prefirió el entretenimiento antes que la cadena nacional, marcando un cambio en el comportamiento televisivo.


