El director deportivo se acercó al plantel tras la derrota ante Gimnasia, en medio de un clima de tensión por los resultados.

Buenos Aires, 30 de julio (NA) — Pablo Longoria se encuentra en el centro de la controversia tras el mal arranque de River en el Torneo Clausura, con dos derrotas en dos partidos y sin goles. Luego de la caída por 1-0 ante Gimnasia, el español se dirigió a los vestuarios para saludar individualmente a cada jugador, mostrando su apoyo en un momento crítico.
Longoria, quien observó el partido junto a Enzo Francescoli, ha sido cuestionado por las decisiones tomadas en la planificación del plantel, incluyendo la drástica reducción de 15 futbolistas que fueron apartados y entrenan de manera diferenciada. Esta medida ha generado descontento entre los hinchas y los propios jugadores, quienes aún no han encontrado nuevos clubes.
A pesar de la llegada de refuerzos de renombre como Nicolás Otamendi y Ángel Correa, los resultados no han acompañado. El gesto de Longoria de estar presente para los futbolistas podría ser visto como un intento de mitigar la crisis, pero la presión aumenta sobre el cuerpo técnico y la dirigencia para revertir la situación.


