La envenenadora de Valencia utilizó arsénico para asesinar a sus empleadores y personas cercanas.

Pilar Prades Expósito, conocida como «la envenenadora de Valencia», fue una empleada doméstica que en 1954 envenenó con arsénico a su jefa, Adela Pascual, y a otros allegados. Nacida en 1928 en una familia humilde, su vida cambió drásticamente al ser condenada a muerte.
Después de la muerte de Pascual, Prades trabajó para el médico militar Manuel Berenguer, donde también surgieron sospechas tras la enfermedad de su esposa. Un análisis reveló la presencia de veneno, lo que llevó a Berenguer a contactar al esposo de la primera víctima.
La investigación reveló que Prades poseía un frasco de arsénico, y aunque se declaró inocente, fue condenada a garrote vil. Su ejecución, programada para las 6:00, se demoró más de dos horas a la espera de un indulto que nunca llegó.


