Ocho policías de La Rioja están imputados por torturas y apremios ilegales, mientras la querella exige respuestas al gobierno provincial.

La situación de ocho policías de La Rioja, imputados por privación ilegítima de la libertad y torturas en la comisaría de Ulapes, se complica con versiones contradictorias. La querella, liderada por el abogado Nicolás Mercado, ha presentado documentación para acelerar el sumario administrativo.
La investigación se inició tras denuncias de personas que afirman haber sido sometidas a violencia en la comisaría. El fiscal Julián de la Colina confirmó que cinco policías y sus superiores están bajo investigación, aunque aún no hay detenidos.
A medida que avanza el caso, Asuntos Internos ha comunicado cambios en la situación administrativa de los agentes, generando confusión. La Secretaría de Derechos Humanos también ha pedido celeridad en las investigaciones y el resguardo de pruebas, mientras la situación sigue sin resolverse.


