La provincia implementó cobros a no residentes, reduciendo drásticamente su atención médica.

Desde principios de 2024, Salta ha registrado una caída abrupta en la atención de pacientes extranjeros, pasando de más de 31 mil a solo 10 en lo que va del año. Esta medida, que incluye el cobro de servicios de salud a no residentes, ha permitido destinar ahorros a ambulancias e insumos hospitalarios.
El gobernador Gustavo Sáenz y el ministro de Salud, Federico Mangione, han enfatizado que esta política prioriza a los ciudadanos salteños, especialmente ante la falta de reciprocidad en otros países. La resolución se alinea con una nueva normativa nacional que también exige pagos por atención no urgente a extranjeros.
A pesar de la reducción en la demanda de atención, la provincia asegura que las emergencias seguirán siendo atendidas sin costo. Hasta ahora, los ahorros han permitido adquirir 34 nuevas ambulancias, mejorando la capacidad de respuesta ante emergencias.


